Francisco Amézquita señaló que se espera la apertura de la presa, para el ciclo primavera-verano
Francisco Amézquita dijo que los agricultores que contaban con pozos tuvieron éxito con la siembra del trigo y la cebada. Foto: Israel Gallardo
Las pocas lluvias que se han presentado en el ciclo otoño-invierno, han favorecido al campo, “principalmente no ha helado, a pesar del frío”, quitan las plagas, se ahorra un poco de agua de los pozos y las plantas se han desarrollado favorablemente, dijo Francisco Amézquita Soto, dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC).
Con agua de pozo
Destacó que los pocos agricultores que sembraron en esta temporada son “los que tienen pozo, únicamente”, porque no hay agua en las presas, y que para ellos podría salir bien la temporada, con cosechas buenas de trigo y cebada.
Recordó que las tierras del temporal, al igual que las de agua rodada, están ociosas, “las de temporal se siembran hasta finales de mayo o principios de junio, porque esperamos las lluvias”, y las de agua rodada a la llegada de la temporada primavera-verano, abril del presente año, cuando se abren las compuertas de la presa.
Con agua de lluvia
Francisco Amézquita dijo que quien está trabajando en las tierras ociosas, lo hacen para irse preparando para las primeras lluvias que llegan en el mes de junio.
“Gracias a Dios, en estos tiempos a los agricultores que sembramos nos está yendo bien, ha hecho frío pero no nos ha helado y cuando ha caído poquita lluvia se quitan las plagas.
“Las lluvias nos están cayendo muy bien, porque representan otro riego para las plantas que tenemos cultivadas, […] insisto, las lluvias son una bendición, porque tanto benefician al campo como a los mantos acuíferos, porque se deja de extraer agua (de éstos)”. Abundó que en algunos hogares del campo, mucha gente todavía está acostumbrada a “parar” agua de lluvia para sus animales, para lavar la ropa, la casa, para sus “hierbitas”, y para otros usos.
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