Los Grammy se reparten entre Fun, The Black Keys, Mumford & Sons y Gotye; la mexicana Lila Downs también se llevó un premio
LOS ÁNGELES, EUA.- Los premios Grammy se repartieron salomónicamente el domingo entre el trío neoyorquino Fun, la banda de rock The Black Keys, los británicos Mumford & Sons y el australiano Gotye, en una fiesta que reservó galardones para el colombiano Juanes y la mexicana Lila Downs.
En una ceremonia ecléctica donde ningún artista dominó la noche, sentregaron los premios en 81 categorías, la banda de rock indie Fun se llevó dos de los premios más prestigiosos: Mejor Artista Nuevo y Canción del Año por su hit "We Are Young".
En tanto los rockeros folk Mumford & Sons sumaron su segundo gramófono al ganar otro de los premios más importantes de la noche, el de Álbum del Año por "Babel", horas después de obtener un trofeo a mejor video largo. Sorprendieron en cambio el belga-australiano Gotye y los estadounidenses The Black Keys, que ganaron tres y cuatro Grammys respectivamente.
Gotye se llevó Grabación del Año (que premia la producción de una canción), por el hit "Somebody That I Used To Know" del álbum "Making Mirrors", que ganó además Mejor Música Alternativa y Mejor Actuación Pop Dúo o Grupo.
El rock garage de The Black Keys pisó fuerte al conseguir Mejor Álbum de Rock por "El Camino" y mejores canción y actuación rock por el tema "Lonely Boy", respectivamente, además de Productor del Año para su realizador, Dan Auerbach. En tanto el cantautor de R&B Frank Ocean, quien dio de qué hablar este año tras divulgar en Tumblr su preferencia homosexual, se llevó dos de los seis gramófonos a los que aspiraba por el unánimemente aclamado disco "Channel Orange". La fiesta comenzó con un premio para la británica Adele a Mejor Actuación Pop Solo por "Set Fire To The Rain (Live)".
"Gracias, esto es increíble, yo sólo había venido a participar en la fiesta", dijo Adele, ganadora el año pasado de seis premios Grammy.
El trofeo fue entregado por el rapero cubano-estadounidense Pitbull y Jennifer López, quien llevaba un vestido negro que cubría su torso, pero mostraba generosamente una pierna.
"Como pueden ver, leí el memo", bromeó la cantante y actriz, refiriéndose al correo electrónico que recibieron las artistas invitadas hace una semana, en el que el canal CBS -que transmite la ceremonia en Estados Unidos- les pidió que se vistieran con decoro.
El show abrió con una actuación de la niña mimada del country, Taylor Swift, y continuó con una memorable colaboración entre el veterano británico Elton John y su compatriota Ed Sheeran, un cantautor de rock alternativo de 21 años que perdió en la categoría Canción del Año.
También destacó el ex NSync Justin Timberlake, quien se subió por primera vez al escenario de los Grammy para cantar "Suit & Tie", antes de que Carrie Underwood cantara "Blown Away", con un vestido pródigo en efectos visuales.
Elton John y los Mumford & Sons rindieron tributo al fallecido Levon Helm (baterista y cantante del grupo de rock canadiense The Band), poco después de que Sting, Bruno Mars y Rihanna protagonizaran un épico homenaje a Bob Marley, al que se unieron Ziggy, Stephen y Damian, hijos del dios del reggae.
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El desafío
Con una larga sonrisa y una todavía más larga pierna, Jennifer López burló la censura de vestuario que intentó imponer la cadena de tv CBS en los Grammy 2013.
La televisora mandó el jueves una carta en la que le pedía a las artistas invitadas a vestirse de manera recatada y sin mostrar senos o nalgas.
Inteligente, López eligió un vestido largo y negro pero con una abertura total en la pierna derecha. “La CBS nunca habló de piernas”, justificó López cuando le preguntaron si había leído el código de vestimenta. “Creo que me he portado como una buena chica. Ellos (los productores) son los que mencionaron en su carta palabras que yo no repito en mi casa ni con mis hijos”.
En la alfombra, Jennifer adoptó la pose conocida como “Jolie-leg”, ya que fue Angelina Jolie quien puso de moda este modelo en las alfombras rojas.
Rihanna fue, como se esperaba, otra que no dio acuse de recibo de las exigencias de vestimenta. La cantante apareció con un atuendo rojo de Azzedine Alaia que si bien cubría perfectamente sus senos (como lo exigía CBS) era de gasa y dejaba ver que no usaba otra prenda debajo.
Katy Perry se fue con las manos vacías de premios (perdió en la categoría de mejor sencillo contra Adele), pero con la satisfacción de haber desfilado por la alfombra con un vestido Gucci de color verde menta y que tenía en el centro del pecho una redonda abertura que dejaba al aire la voluptuosidad de sus senos.
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