El mito del cine y de todo lo que significa ser francés, Gerard Depardieu, enfrentado al Gobierno socialista de su país por el aumento de los impuestos a los ricos, recibió ayer la ciudadanía rusa por obra y gracia de Vladimir Putin.
El actor francés y el presidente ruso vladimir putin en una imagen tomada el pasado 11 de diciembre en moscú. Foto: AFP
MOSCÚ, Rusia.- El mito del cine y de todo lo que significa ser francés, Gerard Depardieu, enfrentado al Gobierno socialista de su país por el aumento de los impuestos a los ricos, recibió ayer la ciudadanía rusa por obra y gracia de Vladimir Putin.
El Kremlin explicó que al actor, que ha interpretado durante su carrera a personajes inolvidables como Obelix o Cyrano de Bergerac, se le concedió el pasaporte debido "a su enorme contribución" a la cultura y cinematografía rusas.
Putin había comentado el mes pasado que si el actor quería tener el pasaporte ruso, o un permiso de residencia, entonces lo iba a tener, recordó la agencia rusa de noticias RIA Novosti.
Depardieu, de 64 años de edad, decidió renunciar a la ciudadanía francesa después de que el presidente Francois Hollande subió al 75 por ciento la tasa impositiva a los franceses que ganen más de millón de euros al año.
Esta ley ya fue anulada por el Tribunal Constitucional francés, y Hollande mantiene la intención de rehacerla y aplicarla.
La prensa francesa, al informar la decisión del mandatario ruso, recordó que Bélgica, donde cambió su lugar de residencia, y Montenegro habían hecho ofrecimiento similares de acuerdo a declaraciones del propio actor.
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