




ROMA, Ita.
El Consejo de Ministros de Italia aprobó este miércoles un paquete de medidas contra la inmigración ilegal que incluye la introducción del delito de inmigración ilegal, con arresto, y la expulsión inmediata si el extranjero ha sido condenado por otras infracciones.
Entre las medidas urgentes que entrarán en vigor inmediatamente a través del decreto ley figuran el aumento de la pena, en un tercio, a los extranjeros ilegales que cometan delitos.
publicidad
Serán condenados a penas de cárcel y multas que oscilan entre 10.000 y 50.000 euros aquellas personas que alquilen casas y apartamentos a los indocumentados.
El gobierno aprobará antes de julio, por vía parlamentaria, una ley que introduce el delito de inmigración ilegal, con penas que van de 6 meses a cuatro años de cárcel.
Se limitará la entrada de familiares del inmigrante legal a sus hijos y padres, los cuales serán sometidos a exámenes de ADN, lo que ha suscitado indignación entre organizaciones no gubernamentales y católicas.
Los inmigrantes provenientes de países de la Unión Europea, como Rumania, tendrán que disponer de una renta económica mínima legal y de una residencia decente.
La obtención de la nacionalidad italiana a través del matrimonio sólo será posible después de que se demuestre que la pareja reside de forma estable desde hace dos años en la península, frente a los seis meses exigidos hasta ahora.
Obligar a un menor de edad a pedir limosna en la calle será castigado con penas que pueden alcanzar los tres años de cárcel.
Se extenderá el período de reclusión hasta los 18 meses (en vez de los dos meses actuales) en los centros de permanencia temporales a la espera de una expulsión.
Y se reforzará el poder de los alcaldes para adoptar medidas especiales en caso de "amenaza a la seguridad pública".

publicidad