Nuestras autoridades municipales no quitan el dedo del renglón, continúan soñadoramente fabricando una festividad española, indeseable por lo impopular aprovechándose de las ganas de recreación del salvaterrense.
Ya hemos mencionado que las festividades religiosas en el municipio antiguas y bastas, continúan dominando el tiempo y el espacio en el municipio, pues aparte de haber prevalecido durante estos años han encontrado ya la trascendencia.
Definitivamente en Salvatierra hay pocos hispanófilos, mas bien nos hemos fortalecido como pueblo mestizo sin encontrar raíces españolas definidas exceptuando desde luego en arquitectura como la traza urbana, que data de la época de la fundación, algunas casonas y los templos por supuesto.
Mas que orgullo español, la sociedad nos muestra un valor cierto por sus antepasados y raíces indígenas.
Cada quien los gustos que desee, sin embargo, parece que el salvaterrense prefiere sus fiestas y no la adoración de costumbres españolizadas que pretenden acosta del erario publico inculcarnos.
Infinidad de autores coinciden que los orígenes del subdesarrollo latinoamericano se encuentran en la manera de conquistar y sojuzgar a las naciones americanas. Así por ejemplo, los grandes conquistadores como Pizarro que aniquilo al pueblo de Atahualpa en Perú, en España era un vulgar y vil criador de cerdos. Empero, ahorco al Cacique Inca quedándose con sus tesoros y tierras. De Don Hernando Cortés no podríamos decir algo mejor sino peor a Pizarro acusado de uxoricidio, de ladrón y sifilítico entre sus virtudes; aniquilo a todo el Anáhuac.
De la conquista según Octavio paz surgen todos nuestros complejos y nos demuestra también que somos hijos producto de la violación, de la mujer violada y vejada en los procesos de conquista. Debemos recordar eso si, con mucho gusto la labor evangelizadora de algunos santos varones como ejemplo de ellos Bartolomé de las Casas, Vasco de Quiroga, entre otros
Aun el salvaterrense, preocupado y consciente del parto doloroso y cruel en que vio a la vida su mestizaje. La raza cósmica de José Vasconcelos, no acierta aun a entender ni ha asimilar el duro papel del conquistador español en sus excesos y pocas virtudes al provocar el nacimiento de esta nueva raza que nos descubre Octavio paz con toda la realidad de su nacimiento.
José Vasconcelos, el maestro de América durante toda su existencia pero sobretodo como secretario de instrucción publica y como rector de la universidad autónoma de México exalto siempre al mestizaje y voltio sus ojos a nuestras raíces mas hermosas y definidas que se han manifestado a lo largo de la historia universal; La cultura helénica, fuente y madre del conocimiento occidental. En su lema de la Universidad Nacional se resume todo el pensamiento Vasconseliano “Por mi raza hablara el espíritu”. Y vaya que el panismo Foxiano reivindico al ilustre maestro de América.
No olvidar, en la primera administración del actual edil, que también dilapido recursos en un sueño turístico que ahora quiere aterrizar a mas de un año y medio de este gobierno, como olvidar los eventos auspiciados y promovidos por el ayuntamiento de aquella época en la ex hacienda de San José del Carmen, en aquel tiempo inmueble reducto de los sueños turísticos de la administración. Ahora el actual reducto viene a ser el mayorazgo, inmueble que el mismo alcalde nunca promovió su restauración y lo que si construyo fue un horrible e inoperante edificio a un costado del marquesado y al que le llamo pomposamente y con satisfacción “mercado”.
Afortunadamente el Mayorazgo se restauro gracias a la comprensión del actual rector Arturo Lara, Juan Carlos Romero Hicks y de Armando Sandoval Pierres y a Dios gracias, es patrimonio de la Universidad de Guanajuato y no del municipio, porque entonces ya seria ruinas o basurero publico. Y el reconocimiento debido que detono este auge claro esta, al excelente trabajo del señor Salvador Vera Figueroa, a quien el Ayuntamiento luego de aventarle 25 mil pesos, el valor económico de la edición de su libro intitulado el Marquesado, ahora llegue alguien y nos hable de las virtudes de esta figura monárquica ajena a nuestra idiosincrasia.
Lo peor de todo es que las festividades del marquesado son en semana santa cuando el fervor religioso comprobado eso si, del salvaterrense se vuelca por sus calles, por sus templos, en penitencia y en una comunión de hermanos con el creador.
Lo bonito me dijo una amiga mía, es que los programas del marquesado se ven excelentes y se apetece por supuesto oír a Tania libertad y las conferencias sobre los títulos nobiliarios que no nos interesan, porque en México están prohibidos. Este gobierno se empieza ha asemejar a la deliciosa y absurda corte que instituyo Maximiliano en su imperio donde concedió títulos de nobleza a todos los conservadores mexicanos. También menciono mi amiga que seria muy interesante ver estos eventos en otras festividades aunque sean religiosas. Quien podría recordarles a los funcionarios “el orgullo de nuestro mestizaje”.
Cuanto se gasto en el jolgorio y libertinaje de la otra marquezada, remedo de la pamplonada española y cuanto se gastara en festejar una institución de la corona española que se anuncia para semana mayor con bombos, con platillos y con los heraldos. Cuanto mas se gastara del erario publico por mantener un sueño ajeno a toda la sociedad salvaterrense. Esto es, Señores el malinchismo oficial Salvaterrense.