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Perfil

Periodista, crítico de cine y profesor universitario. Ha practicado el oficio en los periódicos El Nacional, Correo, Radio UNAM y Radio Universidad de Guanajuato. Es Licenciado en Comunicación egresado de la Universidad Iberoamericana y aspirante a Maestro en Educación Humanista por la misma Universidad. Desde julio de 2005 escribe para Correo la columna Alambre de Púas.

Alambre de Púas

Raúl Muñiz Torres

Fraude: A Luis Mandoki film
Sábado, 08 de Diciembre de 2007

Para mi amiga Sara Noemí Mata

Siempre tan solidaria.

Gracias por tus letras.

Al menos por principio básico, toda investigación llámese reportaje o documental, debe tener el ingrediente indispensable de lo novedoso, del descubrimiento del dato duro, del hecho escondido, de lo siniestro que se desnuda para que no vuelva a dañar.

Y también, toda investigación debe tener por regla elemental la visión de las partes en conflicto, la diversidad de fuentes de los segmentos que protagonizan un episodio que afecta a una sociedad entera.

Esto cualquier jefe de información con tres dedos de frente lo sabe perfectamente. El documental titulado Fraude del cineasta Luis Mandoki y que retrata una parte del proceso electoral de 2006, no reúne ninguna de las características descritas y termina por suscribirse sin más, a un ejercicio de propaganda política que no hace más que repetir los dogmas y los fanatismos que arguyen que el año pasado, Andrés Manuel López Obrador fue despojado de la presidencia de la República mediante una sofisticada chapucería.

Vi el trabajo de Mandoki el pasado martes en un complejo cinematográfico de León. Vi cómo toma a toma, secuencia por secuencia, el cineasta se repetía una y otra vez.

Tomó cuanto material le facilitaron e hizo una selección de imágenes y declaraciones que al menos quien se haya preocupado por informarse responsablemente, sabe bien que no había nada que no se hubiera dicho o mostrado ya.

Entonces la pregunta es: ¿Para qué? ¿Qué quería demostrar Luis Mandoki? ¿Cuál es el objetivo de abrir un expediente sin mostrar novedades determinantes para realmente dilucidar si hubo fraude o no? En alguna entrevista el director mexicano dijo que su intención no era tratar de convencer al público, sino presentar los hechos: "Eso dará libertad para reflexionar".

Y aseguró también que "con este documental le estoy haciendo un servicio a mi país". No, la retórica de Mandoki es muy endeble y demasiado fácil. El gancho publicitario de su documental es tramposo desde el título: Fraude.

Es tramposo desde la expresión que invita al público a "atreverse a ver la verdad" y tramposo el trailer que señala: "una película de millones de mexicanos dirigida por Luis Mandoki".

¿Cuáles son los hechos de los que habla? ¿Necesita el país dicho documental para reflexionar sobre lo que pasó en el proceso electoral del año pasado? Si así fuera, que pobreza de recursos tendríamos para hacer semejante ejercicio de introspección.

¿Atreverse a ver la verdad? ¿la verdad de quién? ¿la verdad de Mandoki, de López Obrador? ¿la verdad de los millones que votaron por el tabasqueño? ¿Y dónde está la verdad de los millones que votaron por Calderón? ¿Y la verdad de los que votaron por Roberto Madrazo? ¿Y la verdad de quienes no votaron por ninguno de esos tres candidatos? ¿esas verdades dónde están en el documental de Mandoki? ¿quién las documenta? ¿y la película de los millones de mexicanos que piensan que no hubo fraude, esa película quién la dirige? En la brega periodística, cualquier reportero que se hubiera presentado a la redacción con un trabajo como el del cineasta mexicano, su jefe de información se lo habría lanzado a la cara y le ordenaría rehacerlo.

O peor aún, lo hubiera mandado a descansar tres días por incompetente e ignorante del trabajo de una buena investigación. La población en México se informa poco y se informa mal y se cree a pie juntillas casi todo lo que le dicen.

Por ello, cuando se tiene la oportunidad de tener al alcance de la mano un medio tan importante como lo es la pantalla grande, no se vale presentar la realidad a medias, partida a la mitad, en dónde sólo una de las partes ha tenido la oportunidad de expresar sus convicciones.

Se falta a la más elemental característica que exige todo trabajo de investigación: la equidad de tiempos para exponer razones y circunstancias. Y si bien hacia el final de la proyección aparece una leyenda que asegura que el equipo de producción sí busco a los personajes clave de la contraparte, no lo exime de su responsabilidad, porque existe muchísimos testimonios más que no se apreciaron en "Fraude".

Pero Mandoki no es periodista e insisto, sólo ha presentado un trabajo de propaganda que los seguidores de Andrés Manuel López Obrador agradecen fielmente. Hay que informarse y hacer consciente que algunos de los personajes que aparecen en la pantalla son de lo más cuestionable por decir lo menos.

¿Alguien ubica que Gerardo Fernández Noroña, el vocero del PRD está convertido en un auténtico payaso grotesco que hoy sólo le da dolores de cabeza a su partido? ¿Alguien sabe que Claudia Sheinbaum, la coordinadora de campaña de AMLO, es la esposa de Carlos Imaz, ese personaje que también se metía en los bolsillos dinero de Carlos Ahumada Kurtz? El "bueno" de Carlos Imaz, ese joven rebelde de la resistencia estudiantil de la UNAM en los 80 y al que le aplicaría perfectamente la descripción que el escritor español Fernando Luis Chivite hace de uno de sus personajes en su novela Insomnio: "joven prometedor de hoy, adulto repugnante de mañana".

Vaya, ¿alguien sabe que los senadores perredistas que ayer gritaban fraude, votaron a favor las reformas al Cofipe, situación que no le gustó a Andrés Manuel López Obrador? No, de ninguna manera podemos tragarnos cualquier cosa que nos dicen.

Hay que cuestionar, hay que disentir, hay que apelar a la memoria, hay que levantar la voz cuando haya que levantarla. A Andrés Manuel López Obrador la historia le tiene asegurado un merecido lugar en la historia por sus esfuerzos en democratizar este país pero cuidado, ya alguien lo dijo: "los necios y los fanáticos siempre están seguros de sus versiones pero los estudiosos suelen tener dudas".

Seamos, tratemos de ser estudiosos, claros, serenos, reflexivos, informados, porque para hacer propaganda, Leni Riefenstahl, la cineasta del Führer en la alemania Nazi se pintaba sola. Luis Mandoki no tendría necesidad de eso.

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