¡Comienza la aventura! Mi Álbum de la Revolución. Atención maestro, puedes pedir tus álbumes al 01 800 47 54 100
  Tamaño Menor de Letra Tamaño Mediano de Letra Tamaño Mayor de Letra

Opiniones sobre esta Nota

Ya son 12 los suicidios cometidos en León
Por: Damián Godoy, Jueves, 15 de Febrero de 2007
Se investiga si paramédicos de la Cruz Roja incurrieron en negligencia al no revisar bien a la mujer que tomó raticida

León

ALARMA INCREMENTO
El primer suicidio fue de una mujer del Barrio del Coecillo que presuntamente tomó raticida, el segundo caso es un hombre que supuestamente se acostó en las vías del tren para que éste lo arrollara. Ambos padecían depresiones.

Una mujer falleció este martes luego de ingerir medio litro de veneno para ratas, siendo éste el doceavo suicidio en lo que va del año en León. No obstante, el Ministerio Público indagará si paramédicos de la Cruz Roja incurrieron en alguna negligencia médica, ya que supuestamente examinaron a la mujer horas antes de que muriera y aseguraron que no tenía nada, sin embargo horas más tarde dejó de existir.

El deceso ocurrió el martes a las ocho de la mañana en la Privada Espanta, en el Barrio del Coecillo, lugar donde habitaba Lizbeth de 28 años, con sus padres, hermanos y su pareja de 41, con quien vivía en unión libre.

Según lo dicho por sus familiares, Lizbeth constantemente sufría depresiones desde que falleció su suegra, y al parecer su sufrimiento se veía agravado porque padecía gastritis.

Isabel, hermana de la occisa, contó a agentes ministeriales que el lunes a las 10 de la noche, Lizbeth le pidió un vaso con agua y luego se encerró en un baño, donde al parecer engulló el raticida.

La mujer relató que aproximadamente a las dos de la mañana, Lizbeth le llamó a sus familiares y les dijo que se sentía muy mal, estaba vomitando y parecía que se iba a convulsionar.

De inmediato, Isabel llamó al 066 y solicitó una unidad de emergencias. Minutos más tarde arribó al domicilio una ambulancia de la Cruz Roja, los paramédicos la examinaron, le revisaron los signos vitales y supuestamente diagnosticaron que no tenía nada.

Los paramédicos se retiraron con el argumento de que la mujer pronto se pondría bien, pues únicamente tenía una leve intoxicación y sólo requería reposo; sin embargo, al amanecer la mujer falleció.

Según los exámenes forenses, Lizbeth murió por un sangrado en varios órganos, como el esófago, hígado y páncreas; al parecer a consecuencia de la ingesta del raticida.

El subprocurador de Justicia en la región A, Carlos Alfredo Vidaña Valero, ayer informó que ya ordenó un peritaje para determinar si realmente murió por tomar el veneno para ratas, y comentó que llamarán a declarar a la familia de la mujer para que ratifiquen que los paramédicos de la Cruz Roja no la revisaron bien y no se percataron que la vida Lizbeth corría peligro.

"Si de los peritajes y las declaraciones se desprende que los paramédicos incurrieron en algún tipo de irresponsabilidad médica, vamos a buscar que se les sancione, pero todo depende de lo que revelen las investigaciones", expuso el subprocurador Vidaña Valero.

FUE SUICIDIO

La Subprocuraduría de Justicia en la región A ayer confirmó que Fernando, quien el martes murió arrollado por el tren, se suicidó. El subprocurador Carlos Alfredo Vidaña Valero señaló que de acuerdo a las declaraciones de los dos maquinistas, Marco Antonio Díaz Valadez y Gabriel Hernández Ortega, quienes son los únicos testigos, el hombre se acostó en las vías cuando vio que el tren se acercaba y esperó a que éste pasara sobre él, sin atender al llamado de éste.

Además, su cuñado Rito y su hermano Mario, señalaron a agentes ministeriales que Fernando sufría depresiones desde hace dos años, cuando su esposa lo abandonó por su arraigado gusto por el alcohol.

Según sus familiares, el occiso diario se emborrachaba y luego se tendía a llorar porque extrañaba a su mujer, e incluso en anteriores ocasiones había manifestado su deseo de quitarse la vida por la ausencia de su pareja.

Opina

Nombre Email
Título
Opinion