Horas después de que el presidente pronunciara a favor de un dialogo nacional, se desataron enfrentamientos
BEIRUT, Líbano.- Los sirios dijeron el lunes que sólo esperan la guerra tras un discurso pronunciado por el presidente Bashar al-Assad el domingo que fue presentado como un plan de paz, mientras se reanudaron los enfrentamientos en la capital, a pocos kilómetros de donde habló el mandatario.
Horas después de que Assad pronunciara su discurso ante entusiastas partidarios en la Casa de la Ópera de Damasco, se desataron enfrentamientos a sólo unos kilómetros cerca de la carretera que lleva hacia el aeropuerto internacional de la ciudad, dijo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
El grupo vinculado con la oposición dijo que fuego de artillería alcanzó el distrito de Arqaba, a 5 kilómetros de la Casa de la Ópera. Los enfrentamientos continuaron durante toda la noche y durante el lunes alrededor de la capital, así como también en las provincias de Idlib y Aleppo, agregó la entidad.
Residentes de Damasco afirmaron que el discurso fue recibido con disparos de júbilo en barrios partidarios de Assad. Pero incluso ahí, algunos no veían señales de una paz cercana, pese a que el Gabinete comenzaría a implementar el plan para "resolver la crisis en Siria".
Una residente del sur de Damasco leal a Assad que sólo entregó su primer nombre, Aliaa, comentó que el discurso del presidente fue elocuente, pero vacío. "Sonó más a vanagloria que a hacer promesas", opinó.
"Concuerdo con las ideas, pero las palabras realmente son sólo palabras hasta que tome alguna acción. Necesita hacer algo. Pero incluso así, todo lo que sugiere ahora, es demasiado tarde, los rebeldes no van a parar", añadió.
Al igual que Estados Unidos, Francia dijo que el discurso de Assad -el primero que pronuncia ante una audiencia desde junio del 2012- mostró que el líder sirio ha perdido el contacto con la realidad tras 21 meses de conflicto en el que 60.000 personas han perdido la vida, según la ONU.
El plan de Assad, que describió como una nueva iniciativa de paz, no ofreció concesiones y el mandatario desestimó la posibilidad de conversaciones con una oposición que calificó como títeres de Occidente.
En vez de eso, llamó a los sirios a movilizarse en una "guerra para defender al Estado". Propuso un cese al fuego por parte del Ejército, pero sólo si los rebeldes detienen sus operaciones.
REUNIÓN DE GABINETE
El primer ministro sirio, Wael al-Halki, convocó el lunes a una reunión especial del Gabinete para implementar el "programa nacional anunciado ayer por el presidente Bashar al-Assad para resolver la crisis en Siria", afirmó la agencia estatal de noticias SANA.
El vicepresidente de la Coalición Nacional de oposición, George Sabra, dijo que el plan de paz de Assad "ni siquiera merece ser llamado una iniciativa".
"Deberíamos verlo más bien como una declaración de que seguirá su guerra contra el pueblo sirio", declaró a Reuters.
La portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland, calificó el discurso como "otro intento del régimen por aferrarse al poder".
"Su iniciativa está desconectada de la realidad, mina los esfuerzos del representante especial conjunto (de la ONU) Lakhdar Brahimi y sólo permitiría que el régimen perpetúe aún más su sangrienta opresión del pueblo sirio", agregó.
El principal aliado de Assad, Irán, defendió el discurso, que dijo que ofrece un "proceso político integral".
"Este plan rechaza la violencia y el terrorismo y cualquier interferencia extranjera", comentó el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Ali Akbar Salehi, en un comunicado.
No hubo una respuesta inmediata de Moscú, que ha actuado como el principal protector de Assad en la escena diplomática.
Tras seis meses de avances, los rebeldes controlan ahora amplias áreas del norte y del este de Siria, la mayoría de sus cruces fronterizos con Turquía y un creciente número de suburbios en las afueras de Damasco.
Sin embargo, el Gobierno de Assad aún está atrincherado en la capital y controla la mayor parte del densamente poblado sudoeste de Damasco, la costa mediterránea, la principal carretera norte-sur y bases militares en todo el país. Sus helicópteros y aviones de combate son capaces de atacar impunemente zonas en manos de rebeldes.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el domingo a su Gabinete que Israel levantará una valla a lo largo de la línea de armisticio del Golán para mantener fuera a los rebeldes jihadistas.
Buena parte de los Altos del Golán, una zona capturada por Israel de manos de Siria en la guerra de 1967, ya está cercada y el Estado judío ha estado reforzando la valla desde hace meses después de que manifestantes pro-palestinos trataron de cruzarla en el 2011.
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