El gobierno italiano dijo que hasta septiembre próximo el barco, donde murieron 32 personas, será retirado de la isla del Giglio
MILÁN.- La noche del 13 de enero de 2012 comenzaba frente a la isla del Giglio una desaventura en altamar para 4 mil 229 personas que iban a bordo del Costa Concordia.
A las 21:45 de la noche, cuando la orquesta sonaba y amenizaba la primera cena de gala de uno de los cruceros turísticos más solicitados para viajar por el Mediterráneo, iniciaba una de las tragedias marítimas más escandalosas y polémicas de los últimos años en Italia.
El destino de los pasajeros que habían zarpado unas horas antes, había dado un golpe de timón repentinamente cuando el barco se impactó contra algunas rocas de la isla. Ahí comenzaría una crónica de dolor, miedo, espera y también mentiras.
En pocos minutos el nombre Concordia, que por años se había forjado una fama de tranquilidad y comodidad, se convirtió en el último año en sinónimo de desventura, donde 32 personas perdieron la vida, dos de las cuales todavía están desaparecidas.
Pero además de las víctimas mortales de aquella noche, el accidente ha representado daños por millones y millones de euros, múltiples demandas judiciales, con un proceso que prácticamente se ha llevado en directa mundial.
Y a pesar de que en la isla del Giglio no se ha dejado de trabajar ningún día desde que ocurrió el accidente, los restos de aquel enorme barco siguen ahí y las voces más optimistas señalan que seguriá hasta el próximo otoño.
De hecho, apenas en noviembre pasado, el ministro de Ambiente aseguró que sería hasta septiembre de este año que el barco ya no estará ahí.
Los habitantes del Giglio saben que pasarán otro verano con el Costa Concordia a la vista.
Para valorar los daños al impacto ambiental todavía habrá que esperar más tiempo, pues tanto el ministro de Ambiente, como el consorcio que se hace cargo de los trabajos de remoción y las mismas autoridades de la región Toscana (a donde pertenece la isla) se han mostrado precavidos en dar juicios y han preferido esperar a que los restos del barcos hayan desaparecido de la zona.
Por su parte, el consorcio Costa Crociere, dueño del Concordia, no ha evadido su responsabilidad de los hechos y ha destinado alrededor de 400 trabajadores técnicos, que trabajan para ayudar a desarmar la nave.
En el plano judicial, la investigación está formalmente cerrada y el juicio podría reiniciar durante los primeros días de febrero próximo.
El comandante Francesco Schettino es el principal investigado, después le siguen los oficiales que estaban esa noche presentes en el cuarto de mando, entre ellos, el timonero, el cartógrafo y dos dirigentes del Costa Concordia. En total son ocho.
Cronología de un naufragio
A un año de que el crucero Costa Concordia chocó y comenzara a hundirse, Excélsior les presenta los principales acontecimientos alrededor de la tragedia que dejó 32 muertos.
Enero 2012: Después del accidente, debido al hecho que la nave se acercó demasiado a la costa de la Isla del Giglio, la gran mayoría de los pasajeros (más de 4 mil 200 que iban a bordo), pueden salvarse. Al día siguiente, inicia la búsqueda de los pasajeros que faltan, aunque siempre está el temor de que la nave no deja de moverse y ponga en peligro al mismo cuerpo de rescate. Pocos días después otras tres personas son rescatadas: una pareja de jóvenes esposos coreanos y el comisario de abordaje Manrico Giampedroni. El comandante de la nave, Francesco Schettino, es detenido pocas horas después del naufragio y llevado a la cárcel.
Febrero 2012: En la isla del Giglio se forma un comité de ciudadanos que reclama insistentemente la remoción de la nave, del cual es encargado como Comisario Extraordinario, el jefe de la Protección Civil Franco Gabrielli. Inicia la descarga del combustible que se quedó en la nave y que representa uno de los mayores peligros para el medio ambiente. Schettino es autorizado a salir de la cárcel pero debe permanecer en su domicilio en la ciudad de Meta di Sorrento
Marzo 2012: En menos de dos meses del naufragio, las investigaciones dan un importante giro. El 3 de marzo, en Grosseto comienzan a desahogar pruebas gracias a que ya se tiene la caja negra de la nave. A la audiencia se invita a formar parte a los 4 mil 229 pasajeros, además de los oficiales que son investigados. El teatro comunal de la ciudad se convierte en aula de tribunal para hospedar a más de 800 personas.
Abril 2012: En la isla del Giglio se verifica el fenómeno de los “turistas del dolor”. Cientos de personas llegan a este lugar con el único fin de fotografiarse delante a la nave naufragada. Se decide que el Costa Concordia se desmantelará por el consorcio ítalo-americano Micperi y Titan Salvaje. Estiman que los trabajos durarán 12 meses.
Mayo 2012: De acuerdo a lo que ha sido revelado de la caja negra, se da a conocer una nueva conversación entre el comandante Schettino y el jefe de la unidad de crisis Roberto Ferrarini, también investigado, justo al momento del choque. “Agarré con la proa un fondo bajo, pasé y estaba ese pequeño arrecife...” En la Isla presentan el proyecto de recuperación de la nave, el cual prevé el arrastre de la nave hasta el puerto de Piombino y ahí desarmarlo.
Junio 2012: Comienzan los trabajos de remoción y viene instituido un “observatorio” por parte del Gobierno. Hay mucha incertidumbre.
Julio 2012: Es revocado el arresto domiciliario para el comandante Francesco Schettino, quien cambia su declaración sobre la maniobra del 13 de enero del 2012. “No era una inclinación, sólo un pasaje. Fue mi intuición, mi experiencia la que me hizo dar un timón repentino e irme derecho.”
Agosto 2012: En la isla del Giglio, después de una caída de presencia de turistas durante abril y mayo (reportan más de 35%), es durante agosto cuando nuevamente todas las estructuras hoteleras se llenan.
Septiembre 2012: Entregan la pericia sobre la caja negra: mil páginas y 7 dvd’s donde los expertos transcribieron todo lo que pasó a bordo del Costa Concordia la noche del 13 de enero. Emerge entonces que Schettino “quizá” no se había dado cuenta de la situación de emergencia y que en la plancha de mando algunas órdenes fueron marcadas por errores. El abandono de la nave se hizo con 50 minutos de retardo.
Octubre 2012: Se lleva de nuevo otra audiencia en Grosseto para ilustrar los hechos de la noche del 13 de enero. El procurador que lleva el caso comenta la versión del comandante quien asegura que quien llevó la nave delante al puerto “fue la mano del buen Dios, no una maniobra”.
Noviembre 2012: El ministro del ambiente, Corrado Clini, da a conocer que los tiempos deremoción se están alargando más de lo previsto.
Diciembre 2012: Del histórico abogado de Schettino, Bruno Leporatti, deja la defensa del comandante para competir en las elecciones regionales. La investigación se concluye: son 8 los investigados. La sorpresa más grande es que entre los investigados está también el comisario “héroe” Manrico Giampedroni.
Enero 2013: La remoción del barco es fijada para septiembre, lo que significa que pasará otro verano con el Costa Concordia frente a la isla del Giglio. El alcalde Sergio Ortelli pide que el estado de emergencia en la zona venga prorrogado, pues el próximo 31 de enero caducará.
Día de recuerdos
El día de mañana, justo un año después que el crucero encallara en las rocas de la isla, se llevarán a cabo varias ceremonias que comenzarán desde las 8 de la mañana con la develación de una placa conmemorativa en la plaza principal y en Punta Gabbinara, se dejará una corona de flores por las víctimas.
A las 11 de la mañana está previsto que el obispo Guglielmo Borghetti celebre una misa para las víctimas en la iglesia de los Santos Lorenzo y Mamiliano, la misma donde la noche del año pasado los náufragos encontraron un refugio.
Ahí mismo, pero a las 12:15 horas se reconocerá a los ciudadanos del Giglio su caridad y solidaridad.
A las 15:30, en el Muelle Rojo, se posará una lápida en memoria de las víctimas del naufragio, mientras que en otro lugar de la isla llamado Rivellino, se colocará una placa para recordar los gestos de solidaridad de los habitantes.
A las 18 horas, en el Giglio Castello, se llevará a cabo un concierto que han llamado de solidaridad.
A las 21:45 se ha convocado a tener un minuto de silencio en toda la isla que será seguido por el sonido de las sirenas y luces del puerto.
Los sobrevivientes sufren pesadillas
Una persona dice que no soporta permanecer en cualquier centro comercial, pues siente como si estuviera en un barco sin salidas a la vista, y una mujer afirma que la persiguen sueños de que camina por un lugar inclinado, un recuerdo del momento en que tuvo que escalar muros cuando el crucero se ladeaba.
Un chico de 4 años habla con obsesión de la comida que perdió cuando los platos comenzaron a volar de un lado al otro en el comedor de la nave.
Como si las pesadillas, los recuerdos súbitos y la ansiedad no fueran suficiente, los pasajeros que sobrevivieron al naufragio del Costa Concordia, frente a la Toscana, han recibido otro golpe en el primer aniversario del desastre que se conmemora el domingo: se les ha indicado que no son bienvenidos a las ceremonias.
El dueño del crucero, la empresa Costa Crociere SpA, la unidad italiana de Carnival Corp., con oficinas centrales en Miami, dijo en cartas enviadas a varios pasajeros que no estaban invitados a las ceremonias del aniversario oficial que se efectuará en la isla del Giglio, frente a cuyo litoral todavía yace inclinado el casco de la enorme nave.
Costa dijo que la jornada está dedicada a las familias de las 32 personas que murieron el 13 de enero de 2012, no a los 4 mil 229 pasajeros y la tripulación que sobrevivieron al desastre.
“Estamos seguros de que ustedes entenderán la imposibilidad logística para alojarlos a todos en la isla así como el deseo de intimidad de las familias en este momento”, dijo el director ejecutivo de Costa, Michael Thamm.
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