Aunque el cadáver se encontró en 1865, fue hasta el siglo XX que comenzó la exibición oficial de los cuerpos
En 1865 encontraron el primer cuerpo árido, aunque fue hasta el siglo XX cuando la exhibición de los cadáveres dejó de ser clandestina. Hoy el museo que las alberga es el principal atractivo turístico de la capital y todavía hay muchos planes para ellas.
El antecedente más remoto de los que se tienen registrados en el Museo de las Momias data del 9 de junio de 1865, apenas cuatro años después de ponerse en servicio el panteón de Santa Paula. El dato sugiere que ese día los sepultureros se dieron cuenta de que estaba momificado un cuerpo exhumado de la cripta 214.
Era el cuerpo del médico francés, Remigio LeRoy, quien al no tener familiares que lo reclamaran fue confinado en la catacumba del camposanto, que fue el origen del Museo de las Momias. De igual forma, posteriormente fueron encontrados otros cadáveres momificados, de quienes tampoco se conocían parientes que los reclamaran.
Casi todo el siglo XX fue la catacumba el Museo de las Momias, “en sus inicios, las visitas a las catacumbas del Panteón de Santa Paula para observar los cuerpos momificados se realizaban de manera informal y clandestina”, finalmente una “práctica basada en el creciente interés de los turistas, quienes eran atraídos por el misticismo y la curiosidad”.
Referencias del museo
Si bien desde un inicio las momias estaban en exhibición, no fue sino a partir de los años 30 del siglo pasado que se hizo de manera formal y ya con difusión y pago de por medio, a partir de la década de los 70.
Actualmente se cuenta con 73 cuerpos, uno de ellos, el de Remigio LeRoy, el más antiguo y que se conserva hasta la actualidad, mismos que son visitados año con año por miles de personas.
Los cadáveres cobraron fama con la proyección de filmes de luchadores enmascarados, sobre todo de “El Santo”, “Blue Demon” y “Mil Máscaras”, hecho por el cual se concibió que podían generar ingresos, para el estado primeramente y después para el municipio, que tomó las riendas del museo en la segunda mitad de la década de los 90, cuando Vicente Fox Quesada era gobernador.
Este hecho también contribuyó el crecimiento del turismo, sobre todo a partir de 1973 que se llevó a cabo el primer Festival Internacional Cervantino (FIC), porque para visitantes y turistas las momias se convirtieron en uno de los principales atractivos.
El lugar donde se ubica el Museo de las Momias, anexo al panteón de Santa Paula, joya arquitectónica de la que Manuel Sánchez Valle, en su “Guía Histórica de Guanajuato”, resalta su fachada neoclásica, “un arco de medio punto sobre jambas ceñidas y llanas. También a los lados cuenta con pilastras de orden dórico. En la parte superior de su muro, en las metopas, relucen una docena de cráneos en altorrelieve”.
Al respecto, Mauricio Vázquez, director del museo, manifestó que el panteón de Santa Paula ha sido el que más cuerpos áridos ha proporcionado, “algunos de ellos con excelentes historias, porque cada uno tiene nombre y apellido y cada uno es una historia de vida que sigue presente”.
Para él, el Museo de las Momias podría no tener el éxito que tiene si no estuviera pegado al panteón de Santa Paula y si no estuviera en esta ciudad que se distingue por su arquitectura colonial y de la época previa a la Revolución Mexicana, factores que motivan la atmósfera del lugar.
Incógnita del origen
Llama la atención que el proceso de momificación sea natural. Hay varias teorías, una que supone que se debe a la poca humedad del terreno y alta salinidad con presencia de minerales, otra con la ingesta de agua con alto contenido de minerales que no elimina el cuerpo.
Sánchez Valle refiere que el cólera morbos causó tantas muertes en 1833 que el Panteón de San Sebastián se llenó completamente y desde entonces se pensó hacer el nuevo camposanto municipal, pero que no fue sino hasta 1853 que se compró un terreno en el Cerro Trozado para construir el de Santa Paula.
A pesar de estudios, no se ha determinado con exactitud por qué se momifican los cuerpos de manera natural y que, como refiere el Museo de las Momias en su página electrónica, las momias “están totalmente integradas a la cultura de los habitantes de Guanajuato Capital, toda vez que desde el punto de vista histórico y social, representan distintas etapas que han permitido a esta ciudad consolidarse ahora como un importante destino turístico nacional”.
Una prueba de ello es la cantidad de visitantes. En 2010 muchos de los que visitaron el estado y particularmente esta ciudad con motivo de los festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, fueron al Museo de las Momias, el cual registró ese año 532 mil 630 entradas.
Fue una cifra récord que fue superada ligeramente en 2012, aunque el director del Museo de las Momias aclaró que eso tiene que ver también con el crecimiento poblacional, cada vez hay más habitantes en el país y cada día viene más gente a esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad a ver las momias.
Reubicarán exhibición
Según se ha informado, en cuanto regresen las 36 momias que se encuentran en Estados Unidos, serán exhibidas para que la ciudadanía pueda constatar en qué condiciones se encuentran.
Sobre los tres sitios que podrían usarse con ese propósito, el alcalde Luis Gutiérrez dijo que se contemplan el Museo Exconvento Dieguino y la Casa de la Cultura, aunque afirmó que otra opción es el propio Museo de las Momias.
El síndico Jorge Luis Hernández Rivera incluyó la Exestación del Ferrocarril como otra opción, aunque subrayó que el espacio donde se exhiban debe ser suficiente e idóneo para que se despliegue la seguridad que se requiera.
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