El ex marchista y medallista olímpico mexicano que recibió un impacto de bala en la cabeza muestra avances en su recuperación
CIUDAD DE MÉXICO.- El medallista olímpico Noé Hernández, después de 24 horas de permanecer inconsciente despertó y ha empezado a mover sus extremidades, pero tuvo que ser nuevamente conectado a un respirador artificial, luego de que el pasado fin de semana fue herido de bala en un bar de los Reyes La Paz.
Aunque todavía se reporta su estado de salud como grave, los médicos que lo atienden afirman que se encuentra estable y hasta el momento no ha presentado complicaciones, aunque no se descarta que pudiera presentar alguna complicación por las bacterias y el aire que entró al cerebro por las fosas nasales.
Asimismo, aunque este lunes ya se ha había retirado el respirador artificial, nuevamente fue entubado, debido a que el medallista se cansaba.
Hasta el momento no ha hablado y se sigue con el tratamiento de su ojo, pero los médicos se encuentran optimistas por su evolución.
"Despierto ya obedece órdenes sencillas y complejas moviliza las cuatro extremidades de forma normal con todos los actos de movimiento completos, ha tenido dos picos febriles, los consideramos normales para todo el trauma que ha sufrido y estamos cuidando que no se conviertan en un síndrome febril completo como tal, bueno vuelvo a repetir que tiene riesgos de sufrir un proceso neumónico", señaló Carlos Castillo Rangel, director de la clínica en la que el ex marchista es atendido.
Su familia ya ha pasado a verlo, entre ellos su hermana Juana, a la que Noé llamara cuando ganó su medalla en las olimpiadas de Sídney.
“Nosotros como familia entramos hablamos con él, no nos responde pero si nos escucha porque nosotros sentimos su mano, tocamos su mano y sí responde a nuestras manos a nuestra voz, nosotros le decimos que le eche ganas”, indicó Juana Hernández, hermana del medallista.
Al nosocomio ubicado en Bosques de Aragón, se han aproximado medallistas y representantes de la Comisión Nacional del Deporte para brindar apoyo al marchista.
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