Cruz Azul se estrena en casa con el pie derecho. El argentino hace un doblete en el triunfo de 2-1 sobre San Luis
CIUDAD DE MÉXICO.- Siempre que Cruz Azul necesita ayuda aparece su salvador: Christian Giménez, el argentino parece ser el único que entiende la necesidad de ganar y el único que le pone sangre al equipo.
Ayer, cuando el Cruz Azul ya perdía con el San Luis con anotación del colombiano Santiago Tréllez, apenas arrancado el segundo tiempo, el Chaco fue el único que pidió el balón y comandó al equipo.
Sin sus refuerzos en el campo, quienes aún no tienen sus visas de trabajo, y con numerosas lesiones, los celestes se entregaron al trabajo de equipo y a la idea del esfuerzo. Guillermo Vázquez alineó a 10 obreros acompañados de un estilista como los es Christian Giménez.
Con Gerardo Torrado en la enfermería, Israel Castro y Rogelio Chávez se encargaron de recuperar el balón en el mediocampo y surtir de balones a la pareja de delanteros con la que inició La Máquina.
El San Luis llegó con un técnico atípico para el medio mexicano. Estratega formado desde los banquillos y entre las letras, Eduardo Fentanes intentó vencer a los locales sin tener el balón. Entregó la pelota y esperó que sus delanteros concretaran una para salir con algún punto de su visita a la capital del país.
El Cruz Azul necesitó de tiempo para acomodarse en el campo. El austero equipo con el que contaba Guillermo Vázquez se observaba falto de puntería, y Óscar Pérez, ex cementero, se encontraba lúcido para detener cualquier remate de su adversario. Tres veces apareció en la primera parte para evitar el gol.
Mariano Pavone se presentó fuera de ritmo. Con remates que se iban por los lados de la portería y pases que quedaban a dos metros de sus compañeros, por lo que La Máquina terminó el primer tiempo entre los silbidos de su afición.
El Crucigrama parecía dificultársele más a Memo Vázquez con la lesión de Javier Orozco, quien tuvo que ir directo al hospital tras un mareo en el mediotiempo. Fue entonces que debutó el juvenil Diego Franco.
Con todo en contra y con el local más confundido, apareció el habilidoso Guillermo Rojas para habilitar a Santiago Tréllez, quien sin dificultad cumplió con el objetivo potosino: aprovechar las pocas oportunidades generadas. San Luis ya ganaba 0-1.
Fue entonces cuando apareció Christian Giménez. El jugador que temporada tras temporada continúa como el motor del equipo. Primero pidió un balón parado para con un disparo potente vencer a Óscar Pérez, el último ídolo de los azules.
El gol permitió que los locales aflojaran los músculos y su líder se inspirara. La propuesta de Vázquez acabó con el tenue esfuerzo de la visita y Giménez volvió a aparecer para marcar el 2-1. Anotación que significa la primera victoria de La Máquina en el torneo y dibujó una sonrisa en sus aficionados, ilusionados con el inicio del Clausura 2013.
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