Las obras de restauración de Pompeya, la ciudad sepultada por las cenizas del volcán Vesubio en el año 79 d.C, fueron inauguradas ayer después de que el yacimiento arqueológico, patrimonio de la humanidad, haya sido objeto de denuncias por su mal estado de conservación.
ROMA, Italia.- Las obras de restauración de Pompeya, la ciudad sepultada por las cenizas del volcán Vesubio en el año 79 d.C, fueron inauguradas ayer después de que el yacimiento arqueológico, patrimonio de la humanidad, haya sido objeto de denuncias por su mal estado de conservación.
Los trabajos de restauración, que tendrán un costo de 142 millones de dólares, de los que 56,8 millones de dólares procederán del fondo europeo de desarrollo regional (FEDER), se centrarán, en una primera fase, en la recuperación de la Casa de los Dioscuros y el Criptopórtico.
La restauración en la Casa de los Dioscuros se centrará en la construcción de una cubierta para proteger los frescos, mientras que los trabajos del Criptopórtico se dirigirán al fortalecimiento del muro y la construcción de una pasarela.
Los restos arqueológicos de Pompeya, situada en el sur de Italia, han sufrido un gran deterioro en los últimos tiempos; sobre todo, con derrumbes parciales producidos por las fuertes lluvias que azotaron la zona en 2010 y 2011 y que produjeron, entre otros destrozos, la caída del enclave arqueológico de la Casa de los Gladiadores.
El complejo arqueológico también ha sido objeto de numerosos robos y se ha visto dañada por la presencia de la mafia napolitana acusada de tener intereses económicos en la zona arqueológica.
Durante siglos, Pompeya permaneció sepultada, hasta que por orden del rey Carlos de Borbón, el futuro Carlos III de España, comenzaron las excavaciones, que duran hasta hoy, aunque más de media ciudad, que llegó a alojar a más de 20.000 personas, sigue todavía sin descubrir, según los expertos.
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