Con una conferencia en el Congreso se conmemoró el nacimiento 145 del músico
”Juventno Rosas, su aportación a la música mexicana”, fue el título de la conferencia. Foto: Gerardo García
GUANAJUATO, Guanajuato.- Mantener viva la memoria de Juventino Rosas es su mejor homenaje: así quedó patente en la charla- conferencia que sostuvieron los especialistas Adolfo Rubio Salazar y Enrique Avilés, quienes debatieron y reflexionaron acerca de la trascendencia del músico guanajuatense en la cultura nacional. Todo esto en el marco del homenaje a Juventino Rosas, en ocasión del aniversario 145 de su nacimiento.
La conferencia, que se llevó a cabo en el Palacio Legislativo del Estado, se tituló “Juventino Rosas, su aportación a la música mexicana”, siendo sobre todo un diálogo interesante entre dos conocedores y amantes de la obra del nacido en el pueblo de Santa Cruz. Los acompañaron el presidente del Congreso, el diputado Francisco Flores Solano, y Margarita Rionda como presentadora.
Adolfo Rubio inició afirmando de manera categórica la gran importancia de la obra de Juventino Rosas: “el vals, no nacido en nuestro país, pudo ser arraigado y nacionalizado, por la obra de José Juventino Rosas, su breve vida y los misterios que lo circundan”. Agregó que “la memoria de Juventino Rosas todavía está con nosotros, y hoy más que nunca, cuando ubicamos a Guanajuato como punto y estandarte de la identidad nacional”.
Víctima de su propio éxito
Enrique Avilés comenzó señalando lo lamentable que es los pocos estudios y biografías emanados de México sobre el autor de “Carmen”: “su vida está llena de tragedia y misterio. A lo largo del tiempo se recogieron testimonios de gente cercana al compositor, y entre las biografías más destacadas sobre el autor puedo nombrar tres: la hecha por Jesús Rodríguez Frausto, otra será la de ‘Los Días Cubanos’ de Hugo Barreiro, y la que puede ser considerada la más completa de todas, la elaborada por el musicólogo austriaco Helmut Brenner”.
El también antropólogo expresó que “Juventino fue víctima de su propio éxito, ya que ‘Sobre las Olas’ opacó a sus demás obras. Es lamentable también que los mayores esfuerzos por adentrarnos a su vida y obra vengan del exterior, con autores de otras latitudes, y que la magnífica obra del maestro guanajuatense Rodríguez Frausto sea prácticamente inaccesible”.
Aperitivos musicales
Durante la charla, el también cronista Adolfo Rubio presentó diversas piezas con las cuales palió el oído de los espectadores, a fin de ir mostrando la idea de que el vals presentado por Juventino Rosas es uno de los principales antecedentes que, posteriormente, darían origen a la música vernácula: “prueba de ello es que las principales canciones que definen a la cultura musical mexicana son valses: ‘Las mañanitas’, ‘Cielito Lindo’, ‘Canción Mixteca’ y ‘Nocturnal’; todas ellas son valses que probablemente no existirían sin la vital influencia de Juventino Rosas”.
Avilés, por su parte, concluyó mencionando que “se debe hacer una nueva indagación acerca de la obra de Juventino, durante su época hay toda una veta por descubrir, mucha de su vida y obra carga con el estigma del porfirismo y sin embargo la mejor forma de homenajearlo es conociendo la vastedad de su trabajo, del cual existe un catálogo de al menos cien obras”.
Dos pensamientos
La charla concluyó pero continuó el diálogo en el posterior brindis que se ofreció, y con la melodía de “Dos pensamientos”, (el primer vals de Juventino, que realizó junto a Guillermo Ortiz, el único que el guanajuatense compuso en mancuerna con alguien) y otras obras del compositor y violinista guanajuatense que por un momento transformaron la atmósfera del espacio: la antigua Casona del Conde Rul se volvió, alojamiento del espíritu de un siglo ya lejano, que sin embargo, resuena hasta nuestros días en la poderosa sensibilidad de la música de Juventino Rosas.
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