“Fallas de origen” es la tercera novela del joven escritor y ganadora del premio Letras Nuevas de Novela
IRAPUATO, Guanajuato.- "Todos traicionamos la promesa de nuestro mejor destino". Con esta frase inicia el libro de Daniel Krauze (1982) que en entrevista segura que "en el mundo literario existen dos tipos de escritores: los que recrean y los que imaginan.
"Los últimos son capaces de imaginar mundos y situaciones, de habitar realidades distintas a las suyas y hacerlo de manera pulcra y real. Yo no formo parte de ese grupo, soy de los que recrea, es decir, hablo de lo que mis amigos me cuentan y lo que es interesante lo llevo en mi cabeza y luego se lo doy a un personaje”.
El joven escritor fue invitado por el Instituto Municipal de Cultura Arte y Recreación de Irapuato para promover la novela “Fallas de Origen”, publicada por Joaquín Mortiz, ganadora de la primera edición del Premio Letras Nuevas de Novela.
La trama
En este trabajo, el autor cuenta la historia de Matías, quien tras una larga estancia en Nueva York, vuelve a la Ciudad de México porque su padre muere inesperadamente.
Reintegrarse al pasado lo lleva a enfrentarse a todo aquello de lo que salió huyendo y al país que nunca ha sido plenamente suyo, lo confronta con una realidad social inesperadamente violenta, degradada y vacua, y con su propio pasado: familia, amigos y amores.
Poco a poco irrumpen los agravios insatisfechos: venganzas largamente incubadas, cuentas pendientes, traiciones inconfesables y sueños frustrados. Todo esto transcurre entre una sociedad de clase media alta de la ciudad de México.
Daniel comenta que: “Este tema se desprende de uno de los cuentos que integran mi primer libro, ‘Cuervos’, y no era un mundo al que particularmente quería regresar. Pero a la hora de plantear esta historia e ir pensando en la atmósfera en la que se iba a desarrollar me di cuenta que quizás todavía había algo más qué decir al respecto de ese universo de la vida de los chavos de la burguesía chilanga donde se mueve mi personaje, y en donde a veces yo también me he movido.
Quiero creer que más allá de la sentencia inicial ‘Fallas…’ hace una labor fiel a la hora de contar este submundo de la clase media alta del D.F.”
—¿Quién es Matías para tí?
—Francamente Matías es mucho más que el personaje de mi novela. Yo siempre había escrito cosas relativamente cortas, había escrito cuentos de 20 ó 30 páginas, inclusive cuando intentaba alargar la narrativa se me diluían y no funcionaba. En ese sentido Matías es el personaje con el que yo he escrito, vivido y convivido más de un mes y medio, yo viví con él durante año y medio. Sé que suena un poco como pensamiento mágico y tal vez cursi pero yo cuando terminé de escribir lo extrañaba y todavía hasta la fecha no puedo creer que no es una persona.
Es un ente nuevo que tiene una fuerte personalidad y conforme lo escribí él fue convirtiéndose en un personaje en el cual veo reflejadas ciertas cosas mías pero lo veo como algo cercano y separado de mí, casi como un amigo, como alguien que tomó vida por sí mismo y con el que no tuve que ver mucho en su creación.
Pero los que lean el libro al final se darán cuenta que el personaje se convierte en alguien entrañable, que por lo menos a mí me dan ganas de darle un abrazo y decirle ¡güey todo va a estar bien!
—Al escribir ¿Hay personajes que te han dado problemas, en los que es más laboriosa su construcción?
—Matías fue un personaje muy difícil de construir. En particular porque lo que mueve a Matías a lo largo de la narrativa es la muerte del padre (toca madera tres veces) entonces habitar a un personaje que ha pasado por esa experiencia, que afortunadamente desconozco, es muy difícil. Además ¿cómo hacerlo con respeto a todas las personas que han pasado por una situación así? ¿Cómo le haces justicia a esa experiencia sin haberla vivido? Es un cambio categórico, es un cambio total. Entonces habitar la vida de un personaje que ha pasado por eso es muy complejo.
Lo que hice fue acercarlo a mí de otra manera, lo convertí en escritor, lo puse a vivir en Nueva York y en México para poder hablar a través de él con mayor soltura.
Daniel Krauze dice que es consciente que sus dos libros anteriores los leyeron más jóvenes que adultos, sin embargo, cree que este libro interesará también a un público más adulto.
"La obra es una novela ficticia, no es una autobiografía, ni mucho menos un tratado, ni una crítica ni nada, es una novela", concluyó el joven escritor, quien adelantó que este trabajo lo presentará en febrero próximo en el marco de las actividades de las Feria del Libro del Palacio de Minería.
Daniel Krauze no vive en el país, estudia la maestría en Creative Writing en la Universidad de Columbia (EUA), ha escrito dos libros antes, “Cuervos” y “Fiebre”. Desde Estados Unidos es coeditor del sitio de Internet de Letras Libres.
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